Córdoba volvió a movilizarse este 3 de junio en una nueva edición de la marcha Ni Una Menos, que este año estuvo marcada por el profundo impacto social generado por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada días atrás.
Desde horas de la tarde comenzaron las concentraciones en distintos puntos de la ciudad y, con el correr de las horas, las columnas crecieron hasta transformarse en una multitudinaria movilización que recorrió el centro cordobés bajo una persistente llovizna.
Familias, jóvenes, docentes, organizaciones sociales, agrupaciones feministas y vecinos participaron de la marcha portando paraguas, pilotos y carteles con consignas contra la violencia de género y pedidos de justicia.
La principal columna avanzó por avenida Colón y General Paz en dirección al Patio Olmos, donde se realizó el acto central y la lectura del documento consensuado por las organizaciones convocantes.
La importante convocatoria obligó a implementar cortes de tránsito en distintos sectores de la capital provincial. Las interrupciones afectaron arterias clave como avenida Colón, a la altura de Cañada, General Paz y gran parte de la zona céntrica cercana al Patio Olmos.
En medio de la movilización, el nombre de Agostina Vega se convirtió en una de las consignas más repetidas de la jornada. Su imagen apareció en pancartas, banderas y cánticos que acompañaron el recorrido de las columnas.
Durante la marcha estuvieron presentes los abuelos y familiares de la adolescente, quienes recibieron constantes muestras de apoyo y acompañamiento por parte de los manifestantes. Tras la movilización, tenían previsto dirigirse al velatorio de la joven, cuyos restos fueron entregados este miércoles por orden judicial.
La marcha coincidió con el undécimo aniversario del movimiento Ni Una Menos, surgido en 2015 como respuesta a los femicidios y a la violencia contra las mujeres. Sin embargo, en Córdoba, la convocatoria estuvo atravesada por el reclamo de justicia por Agostina y por la exigencia de mayores respuestas institucionales frente a la violencia de género.
Con lluvia, frío y una masiva participación ciudadana, Córdoba volvió a convertirse en escenario de una de las movilizaciones más importantes del año, en una jornada donde el pedido de justicia resonó con fuerza en cada rincón de la ciudad.