Diputados de la oposición han ingresado en la Cámara Baja un proyecto con el objetivo de paralizar la licitación para la privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la empresa pública a cargo de las centrales nucleares del país (Atucha I, Atucha II y Embalse). La iniciativa fue impulsada por los legisladores de Unión por la Patria (UxP) Agustina Propato, Adriana Serquis y Pablo Todero.
La propuesta busca detener el proceso de venta de la empresa estatal por un plazo de dos años, con el fin de proteger a las entidades nucleares argentinas y al Plan Nuclear. Este movimiento se da en el contexto de la reciente renuncia de Demian Reidel a la Presidencia del Directorio de NASA. Cabe destacar que, según informes, el proceso de licitación ya habría comenzado, a pesar del rechazo de diversos sectores políticos y científicos.
La iniciativa surge en medio de denuncias públicas por presuntas irregularidades, sobreprecios y favoritismos en las licitaciones de la empresa, así como de tensiones internas que han quedado al descubierto en las últimas semanas y que llevaron a una renovación casi total del Directorio. De hecho, el único funcionario que se mantuvo en su cargo fue Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, figura clave para el programa de privatizaciones del gobierno de La Libertad Avanza.
La diputada Propato enfatizó la necesidad de que los ciudadanos conozcan la verdad sobre la salida de Reidel de la empresa. Subrayó que la información debe ser pública y transparente para poder ofrecer explicaciones claras a la sociedad sobre lo que realmente ocurrió.
Asimismo, la legisladora aclaró que, si bien el proyecto se presentó en esta coyuntura específica marcada por la renuncia de Reidel y las denuncias de irregularidades, su bloque político se ha opuesto a la privatización de NASA desde el principio, cuando la empresa fue incluida en la lista de la Ley Bases. “Nos hemos opuesto desde el inicio a la privatización de Nucleoeléctrica Argentina”, declaró Propato, recordando que ya existen proyectos parlamentarios anteriores para frenar este proceso, los cuales fueron rechazados.
Los impulsores del proyecto kirchnerista explicaron que la iniciativa busca proteger el patrimonio nacional, garantizar la seguridad nuclear y evitar que cualquier proceso de privatización se realice con sospechas de corrupción, opacidad o conflicto de intereses. Para los legisladores opositores, la seguridad energética, la soberanía tecnológica y el desarrollo nacional hacen indispensable asegurar la transparencia, el control parlamentario y la responsabilidad institucional antes de que el Gobierno avance en su plan de privatización parcial de la empresa.