El 17 de febrero de 2026, el Congreso peruano destituyó al presidente interino José Jerí mediante una moción de censura luego de ocupar cuatro meses el cargo tras la vacancia a Dina Boluarte, quien también había sido destituida del cargo de presidenta tras el golpe parlamentario que quitara del gobierno al presidente constitucional Pedro Castillo Terrones.
Con votación dividida el Congreso de la República eligió a José María Balcázar como el nuevo presidente de transición hasta el 28 de julio de 2026 cuando tendrá que entregar el gobierno al ganador de las elecciones que se realizarán el 12 de abril de este año.
Balcázar, un abogado y exmagistrado de 83 años perteneciente a la bancada de Perú Libre, se convierte en el octavo mandatario del país en una década (2016 – 2026).Un dato no menor, es que tanto en la destitución de Pedro Castillo, Dilma Boluarte y José Jerí sobrevuela la sombra del águila imperial norteamericana, será por eso que apenas pasaron unas horas de elegido, José María Balcázar se reuniera en el Palacio de Gobierno con el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, para fortalecer lazos bilaterales y asegurar la estabilidad regional.
Sobre Dina Boluarte pesaba el pecado capital del Mega Puerto de Chancay, algo impermitible para la administración Trump por lo que significa para sus planes monrroistas, como podremos apreciar en el siguiente video
La caída de Jerí se precipitó por el llamado “China-gate” (reuniones ocultas con empresarios chinos), que se sumaron al historial de denuncias por corrupción en variadas formas.
El sistema político institucional de Perú se maneja en una crisis constante, gracias a un entramado de corrupción impulsado desde los sectores concentrados de la economía, que manipula a los diferentes actores en los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, para hacer que el modelo económico neoliberal, permanezca intacto desde 1993. Valga como ejemplo que Julio Velarde, es presidente del Banco Central de Reserva, un puesto clave para la actividad económica y financiera, desde el año 2006.
Esta situación crítica institucional ha puesto al Perú, en la tapa de los medios de comunicación por sus escándalos y como modelo para los paladines del neoliberalismo, como el ministro de economía de Argentina, Luis Caputo, que plantea que el norte de nuestro país es Perú.
Seguramente a Caputo lo deslumbren los indicadores macroeconómicos estables de eses país, el crecimiento del 3%, la baja inflación y la deuda controlada, pero, todas estas maravillas se dan en medio una informalidad estructural del 75% y una pobreza y desigualdad en ascenso.

El sostenimiento en el tiempo de este tipo de fenómenos que asombran a las derechas y al FMI se manifiesta en el concepto de “Peruanización”, una tendencia global en la cual, el capitalismo se vuelve “delincuencial”, erosionando las instituciones democráticas en favor de poderes fácticos.
No es difícil visualizar que este fenómeno de la “peruanización” exista como tendencia en las derechas internacionales, cuando intentan sostener un modelo económico mediante el desorden político y la manipulación del electorado resignado.
La sostenibilidad de un orden basado en la descomposición moral y política, plantea un desafío a los intereses populares víctimas de un perverso sistema en el cual la protesta es reprimida y judicializada y el camino electoral manipulado entre el poder judicial, las mafias políticas y las características de un sistema de gobierno en el cual el Poder legislativo tiene la potestad para construir un Poder judicial a su medida y necesidades y un Poder Ejecutivo rendido ante sus decisiones, al ser este quien acepta o rechaza el gabinete ministerial.
Las elecciones generales de Perú de 2026 se realizarán el domingo 12 de abril de 2026, para elegir al presidente de la República y a los dos vicepresidentes de la República, quienes ejercerán la función por un periodo de cinco (5) años. También a los representantes ante el Congreso 60 senadores y 130 diputados (31 escaños necesarios para la mayoría absoluta en el Senado y 66 escaños en la Cámara de Diputados) y el Parlamento Andino (5) para el periodo 2026-2031.
Un dato ilustrativo sobre la injerencia de poderes en el plano electoral es que Dina Boluarte llega a la presidencia en el Perú siendo la vicepresidenta, al mantenerse como la única vicepresidenta tras la exclusión de Vladimir Cerrón de la fórmula durante el proceso electoral.
En Perú, si ningún candidato logra superar el 50 % de los votos positivos, se convoca a una segunda vuelta electoral, en la que se enfrentarán los dos candidatos que hayan alcanzado los dos primeros lugares en las elecciones presidenciales, la misma se realizaría el domingo 7 de junio del 2026.
Extrema fragilidad institucional del Perú
Con la asunción de Balcázar, la inestabilidad y el vacío de poder presente durante 24 horas tras la salida de Jerí no parece ser algo ajeno al devenir político de Perú en tránsito electoral ya que, quien ocupa la primera magistratura fue convocado por el Segundo Juzgado Unipersonal de Chiclayo a juicio oral por el presunto delito de apropiación ilícita, en hechos ocurridos entre 2019 y 2022 cuando se desempeñaba como decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque.
De esta manera, el mandatario es acusado de no rendir cuentas de los fondos recaudados durante su gestión en dicho gremio, deberá presentarse en la audiencia programada para el 16 de junio, con fechas de continuación previstas para el 23 y 30 de junio, ya sea de forma virtual o en la sala de audiencias de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, en Chiclayo.
Cabe señalar que el juez ordenó la presencia obligatoria del mandatario, dejando claro que, en caso de inasistencia, será declarado reo contumaz y se dictarán órdenes de captura a nivel nacional.
Estados Unidos y la pelea con China en el Perú
China tiene múltiples e históricos intereses en el Perú, que le hacen ocupar un papel muy importante en la economía peruana, fundamentalmente en el marco de las importaciones y exportaciones, como hemos podido apreciar en el video de la inauguración del Mega Puerto de Chancay.
Perú es rico en minerales como el cobre, el oro y el hierro, que son de suma importancia para el desarrollo industrial de China. Además, en Perú, China encuentra una variedad de productos agrícolas y pesqueros en cantidad y de calidad, como quinoa, arándanos, uvas, palta y mariscos, muy apreciados en el mercado asiático y para satisfacer la demanda doméstica de alimentos.
Las empresas chinas en Perú, invierten en minería, energía, infraestructura y tecnología. Desarrollan proyectos hidroeléctricos, construcción de escuelas y están presentes en iniciativas de formación digital.
También, con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, buscan ampliar sus mercados comerciales y fortalecer la cooperación regional, promoviendo la conectividad y el desarrollo económico conjunto.

China se ha mantenido como el principal socio comercial de Perú durante 10 años consecutivos. En el año 2024, el volumen total de comercio bilateral alcanzó los 39.76 mil millones de dólares estadounidenses, aumentando un 10.9% interanual, lo que representó el 31.6% del comercio exterior total de Perú.
Las exportaciones peruanas a China crecieron un 30.7% interanual en enero de 2025 alcanzando los 6.922 millones de dólares, representando el 34% del total de las exportaciones de Perú.
A su vez, Perú importó productos chinos por valor de 14.53 mil millones de dólares, lo que se traduce en un aumento del 14% interanual, encarnando el 28% del total de las importaciones de Perú.
Ante esta relación, Estados Unidos, trata de maniobrar para darle forma a su guerra fanática contra China en el continente, sabiendo que la posición de China en Perú no solo cuenta con el apoyo del gigante suramericano con sede en Brasilia, sino también con grupos económicos poderosos de la región que tienen una expectativa comercial en la que nada puede aportar la administración Trump y menos de la mano de su incoherente política arancelaria y su prepotencia militar en la región que amenaza con balcanizar y descomponer la seguridad jurídica que necesitan los capitales para invertir en diferentes emprendimiento a mediano y largo plazo.
Perú: el necesario cierre de un ciclo
Perú tiene innumerables posibilidades desde la potencialidad de su gente, quizás porque en sus raíces históricas, no se reflejan los decadentes arquetipos de la Europa enferma y embrutecida que se lanzó a la conquista a sangre y fuego, sino el esplendor de un imperio milenario forjador de sistemas innovadores en ciencia y tecnología [1]
Desde su nacimiento como República, la oligarquía peruana se las ha ingeniado para mantenerse en el poder y salvo honrosas y contables excepciones como las de Caceres y Alvarado, en la que los intereses de la Patria estuvieron por sobre los intereses de la oligarquía, el resto de su historia política institucional estuvo signada por traiciones, corrupción y desprecio por el futuro de su pueblo trabajador.
Pero el epítome de esta historia lo encontramos en el nacimiento del fujimorismo, con su constitución de 1993 tras el autogolpe del 5 de abril de 1992.
Alberto Fujimori disolvió el Congreso y reformó la Constitución Política del Perú de 1979 instaurando desde ella un modelo económico neoliberal, el unicameralismo y la reelección presidencial, para consolidar en su figura el control político y económico del país.
Esta Constitución de 1993, para volver a la bicameralidad, tuvo que ser reformada a través del parlamento en 53 artículos (2, 39, 56, 57, 78, 79, 80, 81, 82, 86, 87, 90, 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100, 101, 102, 104, 105, 106, 107, 108, 117, 118, 129, 130, 131, 132, 133, 134, 135, 136, 137, 139, 142, 150, 157, 161, 162, 182, 183, 191, 194, 201, 203 y 206), no para satisfacer las necesidades apremiantes del pueblo, sino para agrandar la burocracia que maneja la institucionalidad y ejerce el poder real en Perú.
No es extraño que, durante los últimos años, el reclamo de cierre del Congreso y por una nueva Constitución, hayan estado presente en todas las manifestaciones populares.
Si el pueblo peruano mediante la unidad y la actitud política de sus dirigentes, en las próximas elecciones, no desaloja a la nefasta burocracia corrupta del poder legislativo, la historia de vacancias, miserias y corrupción volverá a repetirse de una manera más cruel y despiadada ya que el futuro de Perú como el del resto de nuestra América está signado por la aplicación de un neomonroísmo de la mano de la administración Trump que arrastra desesperadamente las ruinas de un capitalismo decadente.
Quizás, si en Perú existiera la figura de la “muerte cruzada” [2] que existe en Ecuador, la estabilidad institucional tuviera una oportunidad política y no quedara en manos de las mafias mercenarias que encuentran a través de una curul la oportunidad de ascender social y económicamente.
La posibilidad de un cierre de ciclo y un cambio de paradigma político conforman la encrucijada en la que se encuentra el liderazgo político nacionalista y de izquierda en el país andino, esperemos que su trabajo en la población haya podido romper con el clientelismo político y la expectativa de la refundación de Perú pueda hacerse realidad por el bien de los peruanos y de la región.
Oscar Rotundo* Analista político internacional, editor de PIA Global
Foto de portada: Reuters
Referencias:
[1] Principales aportes científicos y tecnológicos:
Liofilización (Chuño): Técnica de congelación y deshidratación de alimentos (especialmente la papa) que permitía su almacenamiento durante años sin refrigeración.
Ingeniería Agrícola (Andenes): Construcción de terrazas en laderas montañosas que evitaban la erosión, gestionaban el agua y optimizaban el cultivo en terrenos difíciles.
Ingeniería Hidráulica: Sistemas sofisticados de canales, puquiales y acueductos para la distribución precisa de agua en ciudades y zonas de cultivo.
Arquitectura Sismorresistente: Uso de piedras gigantes unidas sin mortero que soportaban los terremotos, adaptándose a la geografía andina.
Medicina y Cirugía: Realización de trepanaciones craneanas complejas utilizando herramientas como el tumi y conocimientos en medicina natural (uso de coca, quinina).
Tecnología Vial (Qhapaq Ñan): Creación de una inmensa red de caminos y puentes colgantes que conectaba un vasto territorio, facilitando la comunicación.
Quipus: Sistema de registro de información numérica y narrativa mediante cuerdas anudadas, una forma única de contabilidad y gestión de datos
[2] La “muerte cruzada” en Ecuador es un mecanismo constitucional (Artículo 148) que permite al Presidente disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones generales anticipadas.